Preguntas frecuentes de actividad física
¿Es recomendable hacer ejercicio después del tratamiento?
Históricamente, se tendía a recomendar reposo y contraindicar el ejercicio físico a las personas con cáncer. No obstante, en los últimos años numerosos estudios han demostrado que el ejercicio físico no sólo no es perjudicial, sino que incluso puede ser beneficioso. Exceptuando algunos casos puntuales en los que está contraindicado porque puede causar dolor o incluso empeorar los síntomas, en general, la práctica de ejercicio físico leve o moderado resulta muy recomendable después del tratamiento contra el cáncer. El ejercicio puede ayudar a mejorar la salud física, disminuir el cansancio y mejorar la calidad de vida.
¿Puedo hacer ejercicios de fuerza después de un cáncer?
Realizar ejercicios de fuerza como por ejemplo levantamiento de pesas, ejercicios con bandas de resistencia, ejercicios con máquinas o ejercicios con el propio peso del cuerpo, puede resultar muy beneficioso para las personas que han superado un cáncer. A día de hoy, se sabe que cuanto menor es la cantidad de músculo, el pronóstico de la enfermedad es peor y existe mayor riesgo de mortalidad y de recidivas, además de un mayor impacto de los efectos secundarios del tratamiento. Por lo tanto, mantener unos niveles correctos de masa muscular con entrenamientos de fuerza es muy positivo para la salud. Los expertos recomiendan realizar de 2 a 3 sesiones de entrenamiento de fuerza por semana, eso sí, siempre debe realizarse de forma progresiva, controlada y bajo supervisión profesional al menos al inicio.
